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Las ventajas de ser optimista

El optimismo no es una manera pasiva de mirar al mundo. No es un modo autocomplaciente de enfrentarte a la vida ni una forma de escapismo. Más bien al contrario. El optimista es capaz de ver el mundo en todas sus dimensiones, con sus luces y sombras, con sus alegrías y  dificultades. Lo que hace optimista al optimista es el patrón de actitud con el que se enfrenta a esta escala de grises.

El optimista inteligente sabe que la vida está compuesta de momentos dulces y amargos, pero tiene la convicción de que los momentos amargos se pueden superar. Que las dificultades son transitorias y circunstanciales. Piensa incluso que superar esas dificultades le puede ayudar a ser más fuerte y más sabio. Y de esa forma conseguir sus objetivos con más eficacia.

El optimista sabe que la vida no es ni una misión imposible llena de obstáculos y desgracias, ni un camino de rosas lleno de cosas maravillosas. Valora las cosas en su justa medida. Sabe que las cosas que dependen de él que cambien, las puede cambiar. Y hará todo lo posible por cambiarlas. Porque confía en cambiarlas. Y confía en sus propias habilidades para cambiarlas.

El optimista confía tanto en sus propias capacidades como en las de otros, o en la flexibilidad del entorno o de sí mismo para amoldarse  a sus necesidades.

El optimista acepta la realidad, pero cree que las cosas pueden mejorar. Esto le lleva, a veces inconscientemente, a adoptar comportamientos que provocan que las cosas mejoren.

Lo más increíble de esta actitud es precisamente eso. Que provoca acción. Y, estadísticamente, cuanto más haces, más posibilidades tienes de obtener buenos resultados. O al menos, de obtener resultados, que aunque sean erróneos, te ayudarán a aprender de tus errores, de nuevo gracias a esa actitud optimista.

El optimista se centra en lo que depende de él. En lo que puede cambiar. Y se da cuenta de que  casi todo lo que se puede cambiar está en uno mismo. En lo que uno hace. Por eso destierra la queja de su vocabulario. La queja y la pasividad. El optimismo es una actitud de acción, no de ver las cosas de color de rosa desde un sillón. Una persona optimista hace, se arriesga, se equivoca, se cae, se levanta. Asume que las cosas pueden mejorar. No niega la posibilidad de mejora del mundo y de sí mismo.El optimista contagia con sus acciones y su ejemplo a los demás. Arrastra. Es otra de las razones por las que consiguen sus objetivos. Porque arrastran consigo una cuadrilla de seguidores que les ayudan en sus propósitos.

El optimista actúa para conseguir objetivos, no para huir del malestar.

El optimista cambia el “no puedo hacer esto” por “¿Cómo puedo hacer esto?”.

Cambia el “no estoy a la altura” por “Voy a empezar con lo que tengo”.

Convierte los problemas en ventajas.

No busca un lápiz mejor, sino que aprende a escribir mejor.

Sabe que las soluciones a veces se encuentran en los caminos menos transitados.

Las gafas con las que filtra la realidad están barnizadas de flexibilidad y empatía.

No sólo acepta que tiene que actuar, sino que actúa.

Sabe que la realidad no existe, sino sólo mi interpretación. Y decide filtrar de forma positiva e inteligente.

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Reflexiones sobre la Autoestima

 

La autoestima es el sentimiento valorativo que hacemos de nuestro ser. De quiénes somos. Del conjunto de rasgos corporales, mentales y espirituales que conforman nuestra personalidad. La autoestima es algo que se aprende, cambia y mejora.

¿Cómo se forma la autoestima? Tiene su origen en el proceso de desarrollo del ser humano, y en los factores que inciden en él. Es la fuerza unificadora de nuestras ideas, creencias y percepciones. Es la base del conocimiento y la opinión de que tengo de mi mismo.

Los mensajes que se transmiten a temprana edad, de padres, barrio, escuela y más tarde, en la universidad o en el trabajo, consolidan o desestabilizan la autoestima. Estos «mensajes» se transmiten con palabras, pero también con intenciones y con un «tono» y lenguaje corporal. El niño absorbe tanto las palabras como lo que hay detrás. Por eso es tan importante el cómo se transmiten los mensajes a los niños como el mensaje en sí.

La persona con autoestima es capaz de valorar su entorno en su real dimensión y se esfuerza procurando sacar la máxima ventaja de las oportunidades que le permiten crecer.

Os dejo algunas reflexiones en video sobre la autoestima que  creo que son bastante reveladoras:

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UN ANÁLISIS SOBRE LA MOTIVACIÓN Y EL CAMBIO A TRAVÉS DEL BATMAN DE CHRISTOPHER NOLAN.

En mis cursos suelo citar muchas veces distintos fragmentos de películas o películas completas como apoyo a lo explicado. Suelo ser un recursos muy recomendable ya que permite visualizar de manera muy directa actitudes y comportamientos que a veces no son tan fáciles de explicar sin ejemplos. He hecho visualizar y hemos comentado en mis clases escenas de películas tan variopintas como “Doce hombres sin piedad”, “Alguien voló sobre el nido del cuco”, “Un domingo cualquiera” “Rocky Balboa”, “Matrix”, “La vida es bella”,…para tratar temas tales como comunicación, ventas, atención al cliente, habilidades sociales y motivación. Sobre éste último tema me he encontrado en los últimos años dos perlas cinematográficas.

Una de ellas es la ya citada “Rocky Balboa”, última entrega del popular personaje. Si conseguimos disfrutar el arte de Stallone sin las orejeras de los prejuicios, en esta película encontramos varias escenas que deberían proyectarse en muchas escuelas y universidades del país, sobre todo la conversación que el protagonista mantiene con su hijo. La película viene a resumirnos de forma perfecta la filosofía de toda la saga: en la vida no se trata de lo bueno o fuerte que seas y lo fuerte que puedas golpear, sino de la capacidad de aguantar los golpes. Ésa es la forma de ganar. Aguantar mientra avanzas.
La otra joya cinematográfica que a nivel de contenido me ha llegado más en los últimos tiempos es la magnífica trilogía de Batman, especialmente la tercera y última parte.
La valía de esta obra en tres partes es doble: por un lado, el no haber renunciado a hacer un espectáculo de entretenimiento de primer nivel y, por otro, el haber utilizado todo esto para reflexionar sobre una serie de cuestiones también de primer nivel.
Podríamos decir que, en global, las 3 películas intentan responder a grandes pregunta sin respuesta, sobre todo al interrogante de: ¿SE PUEDEN CAMBIAR LAS COSAS?, pero también: ¿Cuál es mi papel en el mundo? ¿Qué hago con mi sufrimiento? ¿El sistema funciona? ¿Puedo tomarme la justicia por mi mano?
Por mucho que digan algunos, el film no nos da ninguna respuesta clara sobre ninguno de estos temas, excepto quizá sobre la primera. ¿Se pueden cambiar las cosas? Esta gran pregunta nos lleva por vericuetos y caminos no demasiado esclarecedores ni demasiado optimistas a lo largo de las dos primeras películas, pero la reflexión culmina con de forma brillante en la tercera ofreciéndonos un atisbo de esperanza: No se pueden cambiar las cosas, pero puedo cambiar yo. Dicho de otra forma, el único cambio posible es el cambio PERSONAL.
Para contarnos esto, Christopher Nolan nos pone en la siguiente tesitura: ¿qué pasaría si el pueblo se rebelara contra la autoridad y tomara el control? Argumento basado en lo que pasó en la revolución francesa y  sacado también en parte de “Historia de dos ciudades” de Dickens. Evidentemente, lo que pasa en la película es que el pueblo no obtiene ni mucho menos su libertad, sino una especie de anarquía absurda y circense, que no es más que una nueva forma de control por parte de poderes oscuros. Estos poderes, simbolizados por Bane, el villano, quieren, además, en último término destruir la ciudad. No hay libertad cuando los grupos humanos se comportan como una masa manipulable e informe. No hay un poder superior del que debamos fiarnos, en el que debamos depositar nuestras esperanzas de liberación o de otorgarnos una vida mejor. No hay salvadores ni benefactores y hay que desconfiar de las grandes palabras y los grandes discursos emocionales. En definitiva, no hay cambio social, ni político. Las revoluciones no sirven para nada, más que para cambiar la cara a nuestros dictadores.
¿Qué nos queda entonces?
Nos queda Bruce Wayne y su renacimiento. La película nos muestra un Batman/ Bruce Wayne que lleva 8 años retirado y que ha perdido su sentido de vivir. Tiene una severa cojera (en clara referencia al dios Hefestos, que era un dios civilizador). El mal y la corrupción eran su razón de ser y ahora que las cosas se han calmado en la ciudad gracias a él, no encuentra un motivo para existir, por lo que vive recluido en su mansión en una profunda depresión. Anclado en lo que fue su papel en el mundo, no sabe trascenderlo y seguir adelante. En el fondo, el problema es que necesita el conflicto y el crimen para justificar su existencia.
Cuando Bane hace su aparición, hay un primer intento desesperado de volver a ser el que era y de encontrar sentido. Vuelve a ponerse la máscara. Pero la cosa acaba mal. Su retorno es equivocado. Ya no es el que era, pero se resiste a ello. Esto queda claro cuando en medio de la lucha, Bane le espeta “Luchas como un hombre más joven”. La pelea entre ambos contendientes, acaba con la derrota de Batman. Pero se le perdona la vida.
Con la espalda rota y destrozado, Bruce Wayne es encerrado en una tenebrosa prisión al otro lado del mundo, de la sólo se puede escapar escalando un enorme pozo imposible de escalar (por cierto, que en la película planean multitud de referencias no sólo al Batman de Frank Miller, sino también al Daredevil del mismo autor).
A partir de aquí, vemos en paralelo la destrucción de la ciudad y la reclusión del personaje en esta cárcel, que en el fondo simboliza también una cárcel mental y espiritual de la que tendrá que escapar.
Ayudado por varios cuidadores pagados de la prisión, es mantenido con vida para que pueda ver la destrucción de su ciudad a través de una pantalla de televisión. Así, Bane quiere quebrar su espíritu totalmente. Pero esto no hace más que darle una razón para volver a levantarse. Y así, empieza un renacimiento que dura meses. Mientras la ciudad se va destruyendo, el personaje se va reconstruyendo. Varios intentos fallidos de escalar el pozo, no hacen más que reafirmarlo en su decisión. Los otros presos se quedan estupefactos de verle entrenar porque ellos han perdido la esperanza. Han asumido que de allí no se puede salir.
Esta escena está conectada con una escena de su niñez, cuando cae en la cueva de la mansión por primera vez y su padre le rescata. Ahora tiene que salir de su propio pozo por sus propios medios. La relación con el padre está omnipresente a lo largo de los tres films, y hay una clara idealización del mismo, que es a la vez su motor y su lastre. “¿Por qué nos caemos, Bruce? Para aprender a levantarnos”, es la gran lección que le enseña. Ahora tendrá que aprender levantarse sin ayuda.
Lo curioso es que la fuerza de voluntad que finalmente consigue para salir de la prisión, la saca de su propio lado oscuro. Un médico-mentor de la prisión le habla de un niño que salió antaño del pozo sin usar la cuerda de seguridad y que fue el miedo lo que le hizo conseguirlo. Le sugiere que suba sin cuerda y deje que su miedo le encuentre. Este miedo es lo que vuelve a traerle la voluntad de vivir. Y lo consigue. La escena en la que le vemos accediendo ya al exterior con la música de Hans Zimmer sonando más épica que nunca, es de los momentos más emocionantes que recuerdo haber disfrutado en el cine. Bruce Wayne surge del abismo como un ser nuevo, que ya no es Batman ni el hombre torturado de antaño, sino alguien liberado. Su liberación supone el germen de la liberación del mundo, ya que su primer gesto cuando sale es tirar abajo las sogas con las cuales los prisioneros podrán a su vez escapar.
Es la brillante conclusión de esta saga: el único cambio posible es el que hago en mí mismo.
Esta evolución personal, este cambio, esta metamorfosis y renacimiento son la palanca que puede salvar a Gotham, cosa que por supuesto consigue. El icono Batman “muere” para el mundo dando la vida por su gente (de nuevo referencias mitológicas y religiosas), y el ser humano, el ser esencial, el hombre llamado Bruce Wayne puede continuar su vida, en anonimato, por nuevos caminos. Batman queda para su pueblo como una imagen y recordatorio de esa evolución personal. Pero ya no es necesario para el mundo. Somos ahora cada de nosotros los que tendremos que optar por intentar salir o no de nuestros propios pozos.
En definitiva, gran película por su contenido, que requerirá nuevas revisiones y análisis. Seguiremos con ello.
cartel redes
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LAS CONDICIONES ÓPTIMAS PARA EL ESTUDIO Y LA LECTURA RÁPIDA

Parece lógico pensar, y así se nos ha transmitido muchas veces en el sistema educativo tradicional, que para una buena comprensión, tengo que leer “lenta y cuidadosamente”. Si, por contra, incremento mi velocidad, mi comprensión seguro que se resiente.

Las investigaciones han demostrado justo lo contrario. Cuanto más rápido se lee, mayor es la comprensión.

Realmente nuestro cerebro está preparado para leer más cómodamente a velocidades que rondan las 500 palabras por minuto. El cerebro se desenvuelve mejor con información organizada en grandes grupos con significado, que con pequeños trocitos de información. La razón es que nuestra mente es mucho más potente de lo que nos han enseñado a utilizarla. En entradas futuras ahondaré en las causas de por qué ha sucedido todo esto.

Quisiera adelantaros en esta entrada, antes de explicar herramientas concretas para mejorar la lectura, cuáles tienen que ser las condiciones óptimas externas e internas para aprovechar al máximo nuestra capacidad de lectura y estudio:

  • La mejor luz es siempre la natural. Por eso, estaremos cerca de una ventana siempre que podamos.
  • Cuando usemos luz artificial, ésta deberá ser suficientemente intensa para iluminar el material y no tan brillante como para contrastar demasiado con el resto de la habitación.
  • Los materiales deberán estar al alcance y convenientemente dispuesto. Esto permite que nos nos distraigamos y sirve también de estímulo psicológico.
  • La silla deberá ser ni muy dura ni muy blanda, con el respaldo recto. Su altura deberá permitir que formemos cómodamente un ángulo de 90º con las piernas.
  • La distancia al material de lectura respecto de nuestros ojos deberá ser de unos 50 cm. La distancia favorece la lectura y disminuye el esfuerzo y el cansancio.
  • Ambos pies estarán pegados al suelo y la espalda recta, tratando de estirar suavemente la musculatura. Tenemos que decirle a nuestro cerebro a través de nuestro cuerpo, que estamos activos y preparados.

Sentarse en la postura correcta, nos proporciona esta serie de mecanismos:

  • El cerebro recibe el máximo flujo de aire y sangre. Es decir, está preparado para actuar al máximo de rendimiento.
  • El cerebro alcanza su máximo poder, debido a que la energía eléctrica fluye adecuadamente hacia arriba.
  • Mi cuerpo le dice al cerebro lo que tiene que hacer. Si estoy erguido y alerta, mi cerebro también lo está. En cambio, si mi cuerpo está inclinado hacia atrás, hacia adelante o en cualquier otra postura no activa, le estoy diciendo a mi cerebro que es hora de descansar. Está demostrado que igual que el estado de ánimo influye en el lenguaje corporal, sucede también a la inversa: el lenguaje corporal influye en el estado de ánimo.
  • Los ojos pueden usar correctamente tanto la visión central como la periférica.

Trataremos además de crear asociaciones positivas en nuestro lugar de estudio, ya que vamos a pasar allí mucho tiempo. El mínimo de estímulos visuales, combinado con asociaciones visuales y olfativas positivas favorecerán el estudio.

Es importante saber también cuál es el momento del día en que mejor rendimos y en qué momento de la fase de estudio rendimos mejor (esto lo podemos saber con un sencillo ejercicio que explicaremos otro día). Evitaremos las interrupciones externas y las internas, tales como pensamientos, preocupaciones, divagaciones,…..

Teniendo estas cosas en cuenta, ya estamos listos para sacar mayor partido al estudio o a la lectura. Seguiremos hablando de ello.

cartel redes

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Introducción al Eneagrama

El Eneagrama de la Personalidad es una herramienta muy poderosa que nos provee de una enorme conocimiento sobre aspectos de nosotros mismos con los cuales  podemos trabajar.

Adentrarse en el Eneagrama es adentrarse en el propio conocimiento interior. Es llegar a la fuente de lo que nos mueve por dentro y reconocer los obstáculos y resistencias que nosotros mismos nos ponemos y que impiden que fluyamos normalmente por la vida. Nos permite vivir con mayor plenitud  y autenticidad en todos los aspectos de la vida.Eneagrama-1

El objetivo del Eneagrama, es el propio conocimiento, es decir, el conocimiento de uno mismo. El eneagrama identifica nueve tipos de “fijaciones del ego”, que casi podríamos considerar nueve tipos de personalidad. La teoría se basa en que cada uno de nosotros tiene uno de esos nueve rasgos como preponderante, como dominante. Pero cada una de esas fijaciones son sólo una parte o una manifestación parcial de un todo mcho más amplio.

Al identificar cuál es nuestro “tipo”, nuestra fijación, estamos descubriendo nuestra cualidad esencial a la hora de relacionarnos con la vida. Este rasgo dominante llevado al exceso o al defecto, es lo que causa problemas, provocando comportamientos compulsivos y hábitos negativos, creando una rueda de conflicto de la cual no logramos salir.

Estas fijaciones del ego se traducen muchas veces en “exigencias” para conmigo mismo, el entorno, los demás, etc,….Así, las fijaciones que crea mi ego son éstas:

1-El ego-enfado: que exige perfección de mi mismo y del mundo;

2-El ego-superioridad: la postura de ser un ayudador compulsivo, “necesito” ayudar a los demás desde una postura de superioridad;

3-El ego-eficacia: la postura de quien no sabe estarse quieto, porque siempre hay que hacer algo productivo;

4-El ego-melancolía: el que se siente especial y diferente;

5-El ego-ahorro: acumulo y atesoro dinero, energía, ideas, tiempo y sentimientos;

6-El ego-temor: el mundo es un lugar peligros al que hacer frente;

7-El ego-planificación: o el que hace constamente planes de futuro, idealista y entusiasta;

8-Ego-represalia: cuya fijación es la justicia. Viven también en un mundo hostil ante el que reaccionan con represalias;

9- Ego-indolencia: la indolencia en lo relativo a lo importante y gasto de energá excesivo en temas de poca importancia.

Cada una de estas fijaciones del ego tiene sus idealizaciones, sus pasiones, sus temores, sus mecanismos de defensa, su estilo de comunicación, sus trampas, tentaciones, etc,…Estas nueve fijaciones se concretarían en los nueve tipos de personalidad del Eneagrama.

La Técnica del Eneagrama nos enseña a identificar nuestras  propias trampas y a integrar mis centros vitales para vivir en mayor armonía.

Los beneficios de adentrarse en esta herramienta se extienden a todos los ámbitos de la vida: relaciones familares y personales, trabajo, salud,…..Muchos emprendedores se han beneficiado de este conocimiento, otorgándoles la habilidad de poder aprovechar mejor sus fortalezas.

Si deseas más información sobre el próximo taller de Eneagrama en Madrid, por favor rellena el formulario y te informaremos sin compromiso:

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